In the sky with diamonds


Me llamo Lucía, mi nombre significa "La que nació a la luz del día, la que trae luz". No sé si seré tan así. Yo solamente soy yo, conmigo y mi todo. Con mis cosas, mi forma de ser.

Soy demasiado despelotada. Dejo todo en cualquier lado, mi pieza es una selva. Nunca sé dónde dejé mis cosas y siempre me olvido de hacer las cosas, más todavía.

Mi cara es redonda, y tengo grandes cachetes colorados. Tengo pecas también y una nariz chiquita, algunos lunares también. Mis dientes tienen aparatos, algo que me encanta. Como me encanta tener flequillo, es la misma pasión




Aunque, desde siempre, nunca fui muy alta, pero eso no afectó a mis capacidades, es más, me encanta que me digan enana, petisa, pequeña. Me alaga en verdad. 
Odio con toda mi alma que me digan gorda, pero es cierto que amo la Coca-Cola, el chocolate Kinder (en preferencia, aunque cualquier tipo de chocolate), las papas Pringles y el helado de dulce de leche granizado, entre otras cosas.
Siempre fui de hablar mucho, berborrágica al extremo, digamos. Siempre interrumpo, y me meto en conversaciones en las que quedo demasiado colgada.
No tengo tantos amigos (como tales personas que se conocen medio mundo, y sí, los creen los amigos, a eso llamo yo "no tengo tantos amigos"), pero son únicos y lo mejor que pudo haberme pasado, eso es verdad.

Soy perseguida, celosa, dependiente, exagerada. Siempre quiero o todo o nada, y soy así.

Quiero exageradamente, o te amo con todo mi corazón, o te odio con el mío.